El rey indiscutible de la huella hídrica es la carne de res. Con 15,500 litros de agua por kilo, la ganadería bovina ejerce una presión sin precedentes.

El 98% de esta huella no es lo que bebe la vaca, sino el agua necesaria para cultivar la tonelada de granos y pastos que consume durante su vida (FAO).

El Verdadero Costo (Agua Verde, Azul y Gris)

Según la Water Footprint Network (Mekonnen & Hoekstra, 2011) y la FAO, el impacto se desglosa en:

  • Agua Verde: El agua de lluvia evaporada durante la producción agrícola.
  • Agua Azul: El agua superficial o subterránea extraída (riego).
  • Agua Gris: El agua dulce necesaria para asimilar la carga de contaminantes.
"El ganado bovino no solo es intensivo en agua, sino que en regiones críticas como México (según datos de CONAGUA), compite directamente con el suministro humano."
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